viernes, 20 de mayo de 2011

Se apagó...

Y la luz se apagó.
Se ha ido desvaneciendo poco a poco hasta dejarme en penumbras de nuevo.
Pensé que, quizá, fuí yo la culpable de su extinción. Intenté protegerla como pude, nunca me acerqué demasiado por si me quemaba, lo suficiente para sentir su calor y cobijarla del sopido del viento...no contaba con las corrientes de aire.
Fueron ellas las que la apagaron.
No pude luchar...no tuve nada que hacer.
Era de esperar, desde que esa llama prendió, he temido constantemente que se apagasé...aún no he logrado entender como aguantó tanto tiempo encendida, yo no la daba ni dos días de duración...
Asi que de nuevo a oscuras, bueno casi a oscuras...una llamita persiste. Es minuscula, pero me permite ver, me permite continuar con mi camino.
Aún asi, echaré de menos la luminosidad que durante este tiempo me ha acompañado. Era una llama muy bella, en ocasiones chisporroteaba de un modo muy divertido y cuando quería era cálida, muy cálida...

7 comentarios:

Montero dijo...

supongo que hablamos de personas no?? personas que se van y no vuelven, o tal vez de ganas de continuar que ahora estan más bajas que nunca... sea lo que sea, espero que estes bien!! saludos

Persefone dijo...

Hablamos de personas...personas vivas que durante un tiempo se meten en nuestro corazón para despues salir.
Estoy bien, gracias :). Solo necesitaba desahogarme.

Mil besos

Montero dijo...

pues me alegro que estes bien, desahogarse siempre es una muy buena opcion apra superar algo!! 1 beso y perdona la intromision!!

Persefone dijo...

De intromisión nada...un placer tenerte por aqui.

Pd: aún estoy decidiendo cual de tus blog me gusta más

Mil besos

hm dijo...

Bueno, hay que ser positivo y pensar que al final, siempre nos queda algo de todas las personas que se nos cruzan en la vida... cuanto más profundo han vivido en nuestro corazón, más cálido es el recuerdo... pero la vida sigue :s.

Persefone dijo...

Qeu razón tienes Hm, la vida sigue. Creo que hay personas que pasan por nuestra vida con una misión concreta y aunque luego desaparezcan dejan una huella especial. De todas las personas se aprende algo...

Mil besos

David C. dijo...

Como dice Lavoe: Todo tiene su final, nada dura para siempre.